
Durante la última semana es están produciendo asaltos continuados a la frontera de España con Marruecos, la única frontera terrestre de la Unión Europea con un país musulmán.
A diferencia de otros procesos migratorios que se producen en el mundo, la frontera de Ceuta y Melilla tiene unas características propias que acentúan el problema:
La connivencia marroquí
La hiprogresía socialista
El miedo nacional al uso de la fuerza
La manipulación de los medios
Parece que todos estos puntos son comunes a la época de mediocridad que nos ha tocado vivir, pero vale la pena detenernos más en ellos y estudiar su contexto en el fenómeno de la inmigración.
La connivencia marroquí. Basta con darse una vuelta por los quioscos marroquíes y consultar por ejemplo Le Matín para darse cuenta de la maniobra perpetrada por el Rey hasemita. La excusa de la incapacidad de las fuerzas españolas para garantizar la seguridad de su territorio es un terreno abonado para reivindicar la soberanía mora de las plazas españolas.
La hiprogresía socialista. Después de abrir un proceso de regularización sin precedentes en España y que contó con la reprimenda de franceses y alemanes (nuestros “aliados” en Europa) ahora la coalición nacional - socialista que nos gobierna mira a Europa como la responsable de la situación actual. Sin duda se olvida de que la Unión Europea no tiene competencias en la vigilancia de las fronteras y que el proceso de regularización español no contó con la autorización de Bruselas.
El miedo nacional al uso de la fuerza. Nos gustará o no pero el uso de la fuerza es necesario ante determinadas circunstancias. El Prisoe se olvida de que nada sirve mandar a la Legión a vigilar las fronteras puesto que se les impide el uso de la fuerza simplemente por que la sociedad española no quiere ver heridos en los telediarios, sin embargo si podemos ver cientos de iraquíes masacrados cada día en los salvajes atentados que se producen en Bagdad.
La manipulación de los medios. Y es que una vez más ha sido la Cadena SER la auténtica responsable de este post al anunciar el resultado de una encuesta patrocinada por ellos mismos en la que la población española afirmaba lo siguiente:
El 60 % de los españoles considera que existe demasiada inmigración
El 80 % de los españoles considera que la inmigración es negativa para España
Conclusión de la Cadena SER: La mayoría de los españoles considera que la inmigración es positiva pero hay demasiada.
Sin comentarios...
04 octubre 2005
CEUTA, MELILLA Y LAS CHAFARINAS TAMBIÉN
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4 comentarios:
Iraq War Stories
Oct. 3 - Books by US soldiers who have served in Iraq reflect the humor, horror and anger of being entrenched in conflict.
make money from home
Harto de escribir en la erazp y ver la manipulación de la izquierda me he decidido a escribir en este blog.
Estoy de acuerdo con el autor del post. Muy bien escrito y además refleja la tiranía de los medios españoles.
Respecto a la sociedad es la que tenemos no nos gustará pero es la que tenemos.
No al PP, no al fascismo!!!
Otra marcha verde ?
En minuto digital.
Editorial
MARRUECOS A POR CEUTA Y MELILLA
Dos factores confluyen en el grave problema de nuestras fronteras con Marruecos en Ceuta y Melilla, y no precisamente el “hambre y la desesperación”, manidos tópicos del progresismo español, a los que ha acudido nuevamente Caldera para justificar la irresponsabilidad de su gobierno y su absoluta incapacidad para evitar los asaltos a las fronteras de las plazas de soberanía española.
Muchos somos los que nos preguntamos si los servicios secretos marroquíes están detrás de estos asaltos. No sabemos sin el CNI tiene algún dato al respecto y el gobierno lo oculta, o si simplemente nuestros espías están para leer el periódico y poco más, como en el caso del 11-M y los atentados de Casablanca.
Por un lado la descabellada política migratoria del gobierno, que por mucho que se empeñe en desmentirlo, ha provocado un efecto llamada entre miles de negros, que sabedores de la posibilidad de lograr en España papeles han elegido nuestro país como destino de su periplo en busca de entrada en Europa. Por otro lado en los campamentos al lado de las vallas, se sabe que poner pie en suelo español es asegurarse al menos una buena temporada a cuenta del estado español, ya que la expulsión inmediata no existe. Si a esto añadimos que alguno se puede ver agraciado con un traslado a la península, donde las posibilidades de expulsión son nimias, no es muy difícil entender el empeño en penetrar en Cauta y Melilla de miles de estos inmigrantes ilegales. La falta de rigor en la política de inmigración del gobierno español es pues uno de los factores que provocan el problema.
El otro polo del problema esta en la mala intención del régimen alauita. Solo un tonto muy ingenuo se creería que los reiterados asaltos de cientos de personas contra las vallas de Ceuta y Melilla son el resultado de la reacción espontánea de miles de inmigrantes espoleados por el hambre y la desesperación. La coordinación de estos asaltos indica una clara planificación, planificación que implica al menos la certeza de la pasividad de las autoridades marroquíes. Miles de inmigrantes no se pueden pasear en manada por un país sin llamar la atención de sus autoridades y mucho menos preparar estos asaltos. La cuestión es determinar si nos encontramos con un caso de corrupción en el que las mafias de trata de personas paralizan la vigilancia del lado de la frontera de Marruecos o si más bien nos encontramos con una pasividad calculada para acosar las ciudades españolas y desgastar la voluntad española de conservar las mismas. Muchos somos los que nos preguntamos si los servicios secretos marroquíes están detrás de estos asaltos. No sabemos sin el CNI tiene algún dato al respecto y el gobierno lo oculta, o si simplemente nuestros espías están para leer el periódico y poco más, como en el caso del 11-M y los atentados de Casablanca. En todo caso es patente la debilidad del gobierno Zapatero a la hora de exigir a las autoridades marroquíes que hagan algo, otra irresponsabilidad más, en esta ocasión a la hora de defender los intereses internacionales de España.
De momento Marruecos tiene el descaro de reclamarnos dinero por la vía de ayudas de la UE a cambio de reforzar sus dispositivos para el control de flujos migratorios. Pero es que días atrás la prensa marroquí daba como solución al problema la “recuperación” de Ceuta y Melilla. Buena solución, pero desde Europa tenemos otra mejor: la recuperación del Protectorado franco-español sobre Marruecos, para poner fin a la corrupción endémica de la administración de la monarquía alauita y conseguir sentar las bases de un desarrollo para su población que ponga fin a la “pobreza y desesperación” en nuestro vecino del sur.
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