
Los medios oficiales del Gobierno (PRISA) han comenzado su campaña de desprestigio contra otra decisión del Partido Popular.
Recurrir la Ley de matrimonios homosexuales es una iniciativa que debe contar con todo el beneplácito de cualquier asociación jurista.
A nadie se le escapa que equiparar el matrimonio entre hombre y mujer al de personas del mismo sexo es de una incoherencia total.
No sólo se ha manipulado el Código Civil además, en breve, se editará una nueva versión del Diccionario de la Real Academia de la Lengua Española en la que se cambien las actuales acepciones del matrimonio, a saber:
- m. Unión de hombre y mujer concertada mediante determinados ritos o formalidades legales.
- m. En el catolicismo, sacramento por el cual el hombre y la mujer se ligan perpetuamente con arreglo a las prescripciones de la Iglesia.
- m. coloq. Marido y mujer.
El Partido Popular intenta dar un poco de coherencia a este escenario nacional en el que todo, incluso vulnerar nuestra Carta Magna, vale con tal de salir en la foto.
El PSOE, por su parte intenta confundir a la opinión pública argumentando que el recurso del PP es un ataque al colectivo homosexual debido a su ideología nazi. Para ello la Cadena SER ha comenzado a difundir entrevistas con portavoces de este colectivo, sin embargo todavía no ha entrevistado a ningún portavoz de asociación jurista alguna, incluyendo Jueces por la Democracia, que se muestra contraria a la legislación pero que guarda un escandaloso silencio debido a su procedencia socialista (véase el actual Ministro del Interior).
Cuando estoy acabando de escribir estas líneas leo en uno de los pocos periódicos independientes que quedan en España que Rajoy asume como propia la decisión de recurrir contra los matrimonios gays primando de esta manera la Ley frente a la política.
El Presidente del Partido Popular ha tomado una decisión que probablemente le costará unos miles de votos, pero que gracias a él servirá para que de nuevo la legislación no se vea forzada por maniobras partidistas del PRISOE.
Por último me gustaría dejar por escrito la última manipulación de la SER. Tras dos meses de entrada en vigor de la ley tan solo 30 parejas homosexuales han pasado por la “vicaria”. Según la cadena SER, para aumentar el número han esgrimido lo siguiente:
“La ley de parejas homosexuales ha sido un éxito pues más de 60 personas han podido ejercer su derecho civil al matrimonio”.
Vamos a ver 30 parejas por dos personas son 60 efectivamente pero no nos manipulen, son 30 parejas, es decir, un desastre. ¿Cuantas parejas se casan en España al mes por la iglesia o lo civil?
7 comentarios:
Exactamente. Lo más triste es que PZ alardeará al finalizar la legislatura de haber permitido que 30 parejas se casen en lugar de ser linchadas en público como hubiera pasado con el PP.
Menudo manipulador
COMUNICADO DEL PRESIDENTE DE LA ASOCIACIÓN POR LA DEFENSA DE LOS DERECHOS DE LOS HETEROSEXUALES
Estoy completamente a favor del permitir el matrimonio entre heterosexuales.
Me parece una injusticia y un error tratar de impedírselo.
El heterosexualismo no es una enfermedad. Los “Pepes y Marías”, pese a que a muchos no les gusten o les parezcan extraños, son personas normales y deben poseer los mismos derechos que los demás, como si fueran, por ejemplo, pedófilos u homosexuales.
Soy consciente de que muchos comportamientos y rasgos de carácter de las personas de esa tendencia, como su actitud casi enfermiza hacia la reproducción, evitando la profilaxis, pueden parecernos extraños a los demás. Sé que incluso, a veces, podrían esgrimirse argumentos de salubridad pública, como su peligroso y deliberado rechazo a los preservativos... con la excusa de tener hijos. Sé también que muchos de sus prejuicios, como su negativa a travestirse para desfilar en el día del orgullo gay, pueden incomodar a no pocos de nuestros mejores ciudadanos.
Pero esto, además de ser más una imagen mediática que una realidad, no es razón para impedirles el ejercicio del matrimonio.
Algunos podrían argumentar que un matrimonio entre heterosexuales no es un matrimonio real, porque para ellos supone una idea culturalmente adquirida de familia y un servicio a la sociedad mediante la procreación, en lugar del goce libre entre dos o más personas, o entre una persona y un animal. También, dado que los hijos fuera del matrimonio suelen quedar desprotegidos, algunos podrían considerar que permitir que los “Jorges y Manuelas” se casen incrementará el número de matrimonios por el llamado “síndrome del canguro”, es decir, por la irracional y antieconómica mengua de recursos a la hora de criarlos, incrementando con ello la violencia en el hogar y las familias desestructuradas. Pero hay que recordar que esto no es algo que ocurra sólo en las familias heterosexuales y que, dado que no podemos meternos en la cabeza de los demás, no debemos juzgar sus motivaciones.
Por otro lado, el decir que eso no es matrimonio y que debería ser llamado de otra forma, no es más que una manera un tanto ruin de desviar el debate a cuestiones semánticas que no vienen al caso: Aunque sea entre engendradores heterosexuales, un matrimonio es un matrimonio, y una familia es una familia, no importa que vaya más allá del sexo.
Y con esta alusión a la familia paso a otro tema candente del que mi opinión, espero, no resulte demasiado radical: También estoy a favor de permitir que los “frontales” adopten hijos.
Algunos se escandalizarán ante una afirmación de este tipo. Es probable que alguno responda con exclamaciones del tipo de "¿’Frontales’ adoptando hijos? ¡Esos niños podrían rechazar el placer anal!".
Veo ese tipo de críticas y respondo: Si bien es cierto que los hijos de “frontales” tienen mucha mayor probabilidad de convertirse a su vez en “frontales” (al contrario que, por ejemplo, ocurre en la pederastia o la homosexualidad, que suelen ir por libre), ya he argumentado antes que los que prefieren la práctica heterosexual son personas como los demás.
Pese a las opiniones de algunos y a los indicios, no hay pruebas evidentes de que unos padres engendradores, adulteradores del placer puro y prestos a poner en riesgo el bienestar social por su capricho estén peor preparados para educar a un hijo, ni de que el ambiente moralmente sesgado de un hogar con tales remilgos sea una influencia negativa para el niño: basta con reeducarlo en las escuelas. Además, los tribunales de adopción juzgan cada caso individualmente, y es precisamente su labor determinar la idoneidad de los padres.
En definitiva, y pese a las opiniones de algunos sectores, creo que debería permitírseles también a los “frontales” tanto el matrimonio como la adopción.
Exactamente igual que a los pederastas y a los homosexuales.
ASÍ TRATA LA IZQUIERDA A LOS HOMOSEXUALES
Pier Paolo Pasolini expulsado del PC italiano en 1949
Stalin aplicó la pena de muerte para los homosexuales
El Che ejecutó personalmente a homosexuales.
Fidel castro aplica pena de cárcel a los homosexuales
La izquierda, tanto los partidos socialistas como los comunistas, se presenta ahora como defensora del reducido sector homosexual de la población. Sin embargo, la verdad histórica es muy distinta. Históricamente, la izquierda ha visto la homosexualidad como una depravación burguesa, que ha perseguido cuando disponía del poder. En los años 70, tanto antes como después de la muerte de Franco, los grupos comunistas y troskistas solían difamar a quienes los abandonaban con las acusaciones de ‘maricón’ o ‘drogata’. En el fondo, la izquierda ve a los homosexuales como una minoría activa que le puede servir para ganar las elecciones y fundar una nueva cultura y una nueva moral en la que ella designe lo que es correcto.
Como prueba del odio que la izquierda siente por los homosexuales basta citar 'gracias' de los socialistas. José Luis Corcuera, ministro del Interior, tachó al periodista Pablo Sebastián de "perder aceite" (23 de noviembre de 1993). Alfonso Guerra se rió de la supuesta homosexualidad de Mariano Rajoy en un mitin celebrado en León el 31 de agosto de 2003 ante mineros y el propio Rodríguez Zapatero. El ex vicepresidente del Gobierno y diputado por Sevilla llamó a Rajoy “mariposón”; los asistentes se rieron y aplaudieron mucho, empezando por Rodríguez.
También cabe citar que Rodríguez no propuso en el Congreso ninguna medida a favor de los homosexuales de las que demanda el ‘lobby rosa’ desde que fue elegido diputado por primera vez, en 1986. Rodríguez tardó entre siete y ocho años en comprender la importancia de los derechos de este grupo. Lo mismo se puede aplicar a María Teresa Fernández de la Vega, secretaria de Estado de Justicia en uno de los últimos Gobiernos de Felipe González y luego diputada; silencio ante las peticiones homosexuales.
De la revista lésbica online
http://www.rompiendoelsilencio.cl/reportoct03.htm
Militantes de segunda clase
"Militantes de segunda clase", así recuerda el escritor y activista gay Juan Pablo Sutherland su paso por el Partido Comunista. Pese a que desde muy joven militó en la colectividad, siempre sintió la incomodidad de participar en un partido donde se vivía la homosexualidad "de forma traficada, tensa e incomoda", según explica.
Tanto era el resquemor hacía los militantes que se declaraban homosexuales, que hubo sospechas respecto a la "vulnerabilidad" que podían tener frente a los agentes de seguridad de la dictadura y las descalificaciones continúas hacía quienes se atrevían a asumirse dentro del partido. Ya en la década de los noventa, la homofobia de algunos militantes comunistas se hizo manifiesta en la "Fiesta de los abrazos", cuando Sutherland junto a otros dirigentes gays leyeron un manifiesto donde relataban la deuda histórica de la izquierda con los homosexuales, imaginando una relación afectiva entre Fidel Castro y el "Che" Guevara junto a un gran lienzo que decía "No a la dictadura heterosexual". El resultado: insultos y gritos de un grupo de militantes que les pidió retirarse del lugar.
Una mayor cercanía sólo pudo concretarse con la conocida amistad del escritor Pedro Lemebel y la secretaria general del PC, Gladys Marin, quien a comienzos del milenio, comenzó a participar en cuanta actividad la invitaran las organizaciones gays y lésbicas. De ahí vino la II Conferencia del PC y la discusión interna sobre la conveniencia de abrir un comité para este sector, y el respaldo, que daría un giro dentro del PC, de apoyar un candidato a diputado homosexual. Es así como en las últimas parlamentarias, se respaldó la candidatura del activista gay y ex mirista, Carlos Sánchez, quien obtuvo el 2 por ciento de las votaciones.
Pero las iniciativas del PC no se quedarían ahí. Tatiana Rojas, activista lésbica, ha sido comunista desde siempre, realizando el trabajo comunal o de base. Lentamente comenzó a vincularse con homosexuales que impulsaban la creación de un Comité de Izquierda por la Diversidad Sexual, convirtiéndose en la primera instancia para las minorías sexuales que nació en un partido político (incluso, antes del PS) y ella, en la encargada de dicha instancia.
Hoy en día, el trabajo que realizan dentro del MUMS no es desconocido para nadie, apoyando a agrupaciones como la Coordinadora Universitaria por la Diversidad Sexual o la Colectiva Lésbica Universitaria, quienes realizan un fuerte trabajo de sensibilización del tema en las universidades públicas y privadas.
El mismo Rolando Jiménez, actual presidente del Movilh y quien lanzó su candidatura a concejal apoyado por el PPD, se cuenta entre los comunistas homosexuales que se alejó de sus filas, pese a participar durante años junto a su pareja, en la Juventudes Comunistas. Cuenta que se retiró voluntariamente de las juventudes comunistas en 1987, porque su aspiración de ser dirigente poblacional en la zona norte fue torpedeada por una dirigente, quien se opuso diciendo "No podemos tener a un maricón en ese cargo".
No estoy de acuerdo con lo argumentado por el visitante anónimo que defiende que el debate sobre la denonimación matrimonio es esteril.
Yo creo que en derecho las palabras lo son todo, al igual que en la política las formas son el fondo.
En este caso creo que es llamar a las cosas por su nombre. Una unión de un hombre y una mujer es un matrimonio, no ya en el Código Cívil, en el propio diccionario. Si lo que queremos es ajustar la legalidad ancha es Castilla, pero llamemos a cada cosa por su nombre.
Se empieza cediendo en esto y se acaba llamando Estado español a España, la nación más antigua del mundo.
Respecto al segundo anónimo sobre la izquierda y los homosexuales está claro. En realidad esta es una cuestión de educación y no de derechas o izquierdas.
Exactamente, es ese el problema real, cargarse la familia. Llamando Matrimonio a "todo" pierde su contenido.
Ya no somos maridos y mujeres, somos conyuges. No somos padres sino progenitores.
El tema Guey es totalmente colateral. Los Gueys y las gueinas no están interesados en ello, nunca lo han estado y ahora se demuestra: 30 parejas. Lo de casarse se considera carca, lo que mola es el dia del orgullo guey con el culo al aire. Hay que eliminarlo se decía antes. Incluso las feministas nórdicas quieren cargarse el matrimonio.
Es parte de una gran estrategia global de autodestrucción muy acorde con el pensamiento progre. Reforzado con los ataques al derecho de los padres a decidir la educación de los hijos.
Juan Fierro eres el mejor. Me has alegrado la noche con tú titular.
Es para enviárselo a Polanco, seguro que te lo copia
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