Parece que las últimas palabras del Presidente del Gobierno sobre el fundamentalismo español han sentado bien en Cataluña. Lógico ya que nos debemos a quien nos debemos.
Parece que creer en la unidad de un país, en que todos tengamos los mismos derechos, en que nos podamos operar en cualquir sitio de la geografía española, en que algunas Comunidades tengamos que pagar más para que otras progresen, son unos ideales próximos al fundamentalismo. El Presidente se ha quedado corto. Estos ideales son propios de la Kale Borroka, y nosotros, los que creeemos en la igualdad entre las distintas Comunidades de España somos gudaris, capaces de imponer nuestras ideas a todo el que se oponga.
España es el mundo al reves. Un socialista que propugna la insolidaridad de las regiones.
1 comentario:
Esto en Europa, la vieja Europa no pasa. Puedes estar en contra de la adopción de niños por parejas homosexuales y no por ello ser un fascista.
Pero claro, lo de diga PRISA va a MISA. Otro punto es lo del bautizo civil. Pero qué es esto?
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